Aino Aalto,
Silla de mimbre,
Casa en Helsinki

¡Es ella! Eres tú, Aino.

Estás meciéndote en la hamaca. Estás meciéndote entre las tinieblas y el brillo de tus ojos.
Entre la eternidad y el presente, tocando el límite de la vida.
Sí, eres tú la que siempre sabía lo que quería.
Insondable, porfiada y fuerte, con la inseparable luz de la niñez. Vienes y te marchas...
Eres tú: fiel. Tu silla está al lado del piano, es sencilla.
La has inventado muy bella. Veo tus ojos, tu entusiasmo y tu fuerza.
¿Sabrías algo más acerca de la muerte?
Por favor, toca el piano para los invitados.

Entre los pinos de Helsinki se halla la casa con el salón bonito
donde al lado del piano está la humilde silla de mimbre.
La casa es muy conocida, diseñada por el arquitecto muy famoso, Alvar Aalto.

Y esta silla humilde la diseñó su mujer, Aino.

A Alvar le gustaba filmar a su familia.
La cara de Aino aparece en el fotograma de la cámara inmóvil en los intervalos de tiempo cortos y rítmicos. Está meciéndose en la hamaca y su cara
y sus ojos, como olas del mar, están llegando al objetivo de la cámara y se están alejando. No sabe que morirá dentro de pocos años. Alvar Alto tiene la cámara inmóvil. Él tampoco lo sabe.
A veces ella se sienta en la silla al piano y toca para los invitados.

Los pensamientos y la fuerza de esta mujer tan bella persisten en la arquitectura de su marido.